Datos Clave Del Mercado

 

La República Dominicana es conocida por ser un destino turístico de primera clase, con más de 480.000 kilómetros de playa y cinco puertos internacionales visitados por innumerables cruceros. Es el segundo país de América Latina y del Caribe en cuanto a conexiones: transporte, logística e infraestructuras de telecomunicaciones. Posee una situación estratégica, con enlaces directos a América y  resto del mundo gracias a sus 270 vuelos internacionales diarios a través de ocho aeropuertos más doce puertos marítimos, permitiendo transportar bienes por todo el mundo de forma rápida y eficaz.

En el último semestre, se ha producido un incremento del 6.1% en el flujo turístico que visita el país,  un incremento del 6.7% del Producto Interior Bruto en el primer semestre de 2018 con respecto al mismo periodo del año anterior. La República Dominicana disfruta de una de las tasas de inflación más bajas de la región, con un valor estimado del 4% para 2018. Existen incentivos fiscales para la inversión, con exenciones de hasta el 100% en el pago de impuestos internos, impuestos sobre la renta, incentivos en zonas libres, y eliminación de las comisiones bancarias. Además de los incentivos fiscales a la inversión, existen diversos tratados internacionales (ver la pestaña de Tratados de Comercio Internacional) que proporcionan notables beneficios a compañías multinacionales. Los recientes acuerdos con el gobierno chino incrementarán el flujo turístico y de inversores apostando por el país.

La República Dominicana es un país de gran riqueza histórica y cultural, con un marco legal e institucional seguro y estable, perfecto para aquellos extranjeros que quieren invertir.

Invertir en el sector turístico de la República Dominicana proporciona beneficios más allá del flujo constante de turistas a la isla. El boom del turismo comenzó en 1971, cuando se puso en marcha una ley que otorgaba incentivos a los inversores que querían arriesgar su capital en un país nuevo que, por ese entonces, era un destino poco atractivo para los turistas.

Hoy día, la República Dominicana es un líder indiscutible en turismo, inversores extranjeros todavía perciben incentivos que fomentan  inversión continua en el sector. La ley 158-01 de Fomento Turístico, modificada por la ley 195-13, otorga a los inversores una gran variedad de exenciones fiscales por un periodo de hasta 15 años para nuevos proyectos que satisfagan una serie de requisitos preestablecidos y esta por aprobarse una nueva ley con beneficios de impuestos a inversionistas dueños de propiedades hoteleras que deseen modernizar, remodelar o hacer mantenimiento a sus propiedades.

Estos incentivos favorecen las nuevas inversiones en los siguientes canales turísticos:

  • Instalaciones hoteleras, resorts y complejos hoteleros.
  • Construcción de infraestructuras para convenciones, ferias, congresos internacionales, festivales, shows y conciertos.
  • Construcción y operación de parques de atracciones, parques ecológicos, y parques temáticos.
  • Construcción u operación de infraestructuras portuarias y marítimas para el servicio del turismo.
  • Construcción u operación de infraestructuras turísticas, como acuarios, restaurantes, campos de golf e instalaciones deportivas.
  • Empresas de pequeño o medio tamaño cuyo mercado está basado principalmente en el turismo (artesanía, plantas ornamentales, peces tropicales, granjas de pequeños reptiles endémicos, etc.)
  • Construcción de infraestructuras básicas para la industria del turismo, como acueductos, plantas de tratamiento, saneamiento del medio ambiente, recolección de basura y residuos sólidos.
  • Alojamientos turísticos u otras instalaciones que los complemente, como villas, chalets, apartamentos, amarres náuticos, etc.

En cuanto a los hoteles y resorts existentes, aquellos que superen los cinco años de construcción se benefician de una exención total del pago del impuesto de transmisiones de bienes industriales y servicios (ITBIS) en equipamiento, materiales, maquinaria,  propiedades personales necesarias para la modernización y renovación de las instalaciones.

Los hoteles y los resorts de más de quince años desde su construcción que se reconstruyan o remodelen en más del 50% de su infraestructura también recibirán las mismas ventajas de exención fiscal que los nuevos proyectos.

Además, los inversores y empresas pueden deducirse hasta el 20% de los beneficios anuales durante 5 años si invierten en un proyecto turístico aprobado.

CONFOTUR: Consejo de Fomento Turístico

El Consejo de Fomento Turístico (CONFOTUR) es una institución gubernamental encargada de examinar y aprobar las solicitudes de inversores y empresas que quieren aprovecharse de las disposiciones establecidas por la ley de fomento turístico (ley 158-01), y supervisar el cumplimiento de la misma por parte del inversor y/o empresa. Una vez que CONFOTUR aprueba una solicitud, el inversor debe iniciar la realización del proyecto presentado de una forma sostenible e ininterrumpida, durante un periodo de tres años. Si no cumple con los requisitos, perdería los beneficios otorgados por la ley.

La República Dominicana ha experimentado una de las tasas de crecimiento más altas de la región durante los últimos años, impulsada por los sectores turístico e inmobiliario. Siendo un país de renta media, todavía existen desigualdades significativas, pues casi un tercio de la población vive por debajo del umbral de pobreza. Sin embargo, el país ha hecho progresos notables en este campo.

Se ha estimulado el crecimiento económico gracias a la recuperación de los Estados Unidos, el bajo precio del petróleo, el crecimiento del crédito, y el desarrollo de un mercado laboral dinámico. Debido al alza general en turismo y consumo privado, se espera que el crecimiento económico continúe con fuerza durante el 2018, y esto se demuestra en un incremento del PIB del 6.7% durante el primer semestre del año con respecto al mismo periodo del año anterior.

La República Dominicana es una democracia representativa que sigue el modelo clásico de división de poderes: poder ejecutivo, poder legislativo y poder judicial. Cada cuatro años, se llevan a cabo elecciones (las próximas serán en el año 2020). El país tiene una Constitución moderna, promulgada en enero de 2010, y se añadió una nueva enmienda a la misma en junio del 2015, para permitir que el presidente pueda gobernar en periodos consecutivos.

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